Euskadi comunidad emprendedora.

A lo largo del planeta existen zonas geográficas que concentran capacidades y redes donde la creación de nuevas empresas resulta en algo consustancial a la cultura de la zona. ¿Qué caracteriza a estos entornos y/o regiones? La incógnita es más compleja de lo que ninguna respuesta simple pudiera abordar. Sin embargo, y al prestar atención a datos objetivos, resulta que ciertas regiones apuntan alto en un indicador que refleja el dinamismo de creación de empresas denominado como densidad emprendedora, que corresponde a la sencilla ecuación de Nº de personas emprendedoras en una región + Nº de personas trabajando para nuevas empresas / población adulta.

Hace tiempo comprendimos que no tiene sentido intentar copiar los contextos únicos e irrepetibles como los de la región californiana de Silicon Valley o a la asombrosa capacidad de generación de empresas existente en un pequeño estado como Israel. La aproximación realista consiste en enfocar el fomento del emprendimiento desde la cultura, capacidades y competencias existentes en cada territorio. Sin embargo, esto no quita que el rastreo y aprendizaje permanente desde lo que se hace en otras zonas no deba ser continuo.

En este sentido, no deberíamos dejar de prestar atención a regiones como las de Boulder (Colorado), caladero de nuevas empresas tecnológicas y la región con la mayor concentración de ingenieros de software de EEUU; a Minneapolis, que cuenta con la cuarta mayor concentración de pymes del país con una amplia variedad de mecanismos de financiación para las mismas;al área de Boston, que se ha convertido en la zona que mayor inversión en capital riesgo está generando en el campo de biotecnología;a las razones por las que Cincinnati haya incrementado en un 74% su índice de creación de empresas en la última década;a analizar qué es lo que ha hecho que Nashville se esté convirtiendo en punto neurálgico de nuevas empresas, incubadoras y aceleradoras de empresas relacionadas con salud y música, etc.

En lo que respecta a Asia, Hong Kong, Singapur, Pekín, Shanghai, Shenzen o Sidney son a día de hoy algunos de los polos de desarrollo empresarial a los que hay que prestar especial atención, teniendo en cuenta que en un mercado global como el actual, nos encontramos compitiendo directamente con las empresas de esas regiones.

¿Y qué tienen en común todas estas zonas? Grosso modo, podríamos afirmar que:

  1. Concentran capacidades y conocimiento específico alrededor de cierto tipo de tecnologías y sectores;
  2. Incorporan una red con un conjunto de entidades y recursos cercanos (infraestructuras, legal, proveedores, servicios relacionados, etc.) alrededor de focos o áreas determinadas;
  3. Parece constatado que esa cercanía geográfica aporta ventajas de interacción y cooperación;
  4. Incorporan dinámicas, eventos e iniciativas continuadas que demuestran una cultura de apertura e intercambio de información/ conocimiento;
  5. Incorporan una alta concentración de personas y profesionales con formación específica.

Cada uno de los apartados daría para una disertación. En lo que corresponde al foco, una región como la de Boulder que no supera las 200.000 personas está siendo capaz de generar nuevas empresas con visos de escalabilidad o alto crecimiento en focos/áreas como las de software e internet, biotecnología y sostenibilidad. ¿El secreto? Al parecer, la esencia está en la fortaleza de las comunidades y redes de emprendedores que han sido capaces de generar en la región.

El cambio de una sociedad industrial dominada por las jerarquías está dando pasos a una sociedad del aprendizaje organizada en redes de personas e instituciones. El propósito es que pasen cosas, y la centralización no suele ser buena consejera si lo que se busca es dinamismo. Por ello, el trabajo a futuro es conectar en mayor medida las personas y los agentes existentes con dinámicas continuadas y sistemáticas.

A lo que se pretende llegar es a construir redes conectadas en las que cuando una nueva empresa quiebra (algo que ocurre a menudo), sea la propia comunidad la que absorba a esas personas y se integren en otras nuevas empresas o compañías porque el dinamismo de la comunidad/red requiere de más personas de las que dispone.

Comunidades en la que a las personas que han fracasado “les pongan galones” y se les introduzca en otras empresas, en programas de incubación o aceleración. Para ello, es fundamental fortalecer: primero, una comunidad de personas emprendedoras bien conectadas con dinámicas que integren a inversores, asesores, mentores y otras entidades que contribuyan. Segundo, apoyo continuado con políticas activas cubriendo el desarrollo económico, a nivel fiscal y de vehículos de inversión. Tercero, atracción de personas talentosas a través de la sensibilización y mostrando desarrollo personal que puede suponer el enfocar su carrera profesional en el ámbito del emprendimiento. Cuarto, un nutrido y continuado conjunto de eventos para emprendedores que dinamicen las comunidades con reuniones, encuentros de presentación de ideas, conferencias y todos esos eventos con nombre inglés como startup weekendsboot campshackatons, celebraciones, competiciones, etc. Quinto. Propiciar que las empresas tractoras, así como la red de pymes del país desarrollen iniciativas específicas para fomentar la cooperación con empresas de nueva creación. Sexto, propiciar el flujo de capital a través de la incorporación de comunidades de capital riesgo, Ángeles, inversores de capital semilla y otras formas de financiación que sean visibles y accesibles.

Al final, la clave está en que el liderazgo de las comunidades debe descansar en un grupo de emprendedores que sean visibles, accesibles y comprometidos con la región. El resto, a contribuir a hacer la comunidad más robusta y atractiva.

¿Y cuál es la situación de Euskadi al respecto? Seguramente disponemos de una comunidad a la que todavía le falta madurez y años de recorrido, pero trabajamos con la convicción de que estamos dando pasos en la buena dirección.

Si aceptamos las tesis de que:

1) una buena comunidad se crea a partir de las capacidades y competencias ya existentes.

2) para generar una comunidad dinámica hace falta conectar o engrasar adecuadamente los elementos que la componen, podemos constatar que comenzamos a ver avances en ambos sentidos.

Euskadi, siendo una región pequeña y con una personalidad propia, no puede (ni debe) entrar a compararse ni competir con grandes comunidades emprendedoras con mucha mayor masa crítica y distinta naturaleza. En su tamaño, Euskadi tiene una fortaleza que la hace diferencial y de valor, y esa fortaleza es su ecosistema industrial-tecnológico. Y desde esta realidad, debería diferenciarse y posicionarse en el mundo a través de una estrategia de nicho, como una comunidad atractiva para las nuevas iniciativas empresariales de ámbito industrial y tecnológico.

Es lo que llevan haciendo (en la sombra) durante muchos años los BICs que tenemos en Euskadi, y más recientemente (de manera más visible) eventos como CITA Emprende o iniciativas como BIND 4.0, que conectan empresas tractoras y pymes de Euskadi con startups de todo el mundo, con incubadoras, con mentores, con centros tecnológicos y de investigación, así como con inversores de diferentes geografías.

Necesitamos que los elementos que componen nuestra comunidad se vayan conectando cada vez más… hasta llegar a tener, idealmente, una comunidad donde la innovación fluya de una manera natural. Tenemos (casi) todos los ingredientes y elementos adecuados. Ahora toca seguir trabajando en engrasarlos cada vez más y mejor.

Euskadi está en el camino de generar una comunidad emprendedora cada vez más atractiva. Aprendiendo de los mejores, pero sin perder su esencia y personalidad. Construyendo sobre las fortalezas existentes. Sin caer en el despiste de contar unicornios y exits. Sin olvidar que la misión y esencia de toda empresa son el mercado, los clientes, la facturación y el empleo generado, creando proyectos robustos, rentables y perdurables en el tiempo.

Euskadi Comunidad Emprendedora: ¿Nos queda camino por recorrer? Sí. ¿Vamos en la buena dirección? También.

Fuente de la noticia: www.noticiasdegipuzkoa.eus