La sexta edición del ‘Demo Day’ que impulsa la plataforma BIND 4.0 presenta 30 proyectos impulsados entre startups y compañías tractoras para consolidar el papel de la empresa vasca en la Industria 4.0

Si existe un contexto en Euskadi donde startups y grandes compañías hablan y comparten el mismo idioma ese bien podría ser el Demo Day, una jornada de networking donde se entrelazan experiencias y conocimiento y se construyen nuevas alianzas entre compañías de distintos sectores y filosofías. Pues bien, la sexta edición de esta jornada se celebró con éxito semanas atrás en el Palacio Euskalduna y volvió a estar impulsada por BIND 4.0, la plataforma de innovación abierta e industria inteligente que en 2016 impulsó el Gobierno Vasco y SPRI en colaboración con las tres Diputaciones Forales. El objetivo entonces y el de ahora convergen en la misma dirección: favorecer la colaboración entre empresas emergentes vinculadas a la Industria 4.0 y compañías tractoras de Euskadi. En este tiempo, la plataforma ha acelerado más de 160 startups y desarrollado más de 240 proyectos, superando los siete millones de euros  de facturación, celebra Leyre Madariaga, Directora de Transformación Digital y Emprendimiento del Grupo SPRI.

¿Qué balance hace de la última edición de la ‘Demo Day’?

Muy contentos un año más, sobre todo porque hemos podido volver a vernos después de dos años, algo que echábamos mucho de menos en la familia BIND, y también porque hemos dado el pistoletazo de salida a una nueva edición, la séptima, de esta misma plataforma. Pero es que además estamos muy esperanzados porque hemos presentado más de 30 nuevas soluciones tecnológicas que han desarrollado las propias startups participantes y las empresas tractoras de la última edición con la idea de respuesta a los nuevos retos que se plantean en el sector y el objetivo de conseguir una industria más inteligente, sostenible y eficiente.

¿En qué áreas o sectores encajan esas soluciones?

Como todas las iniciativas o políticas que desarrollamos en el Departamento de Desarrollo Económico del Gobierno vasco, estamos muy alineados con la estrategia de especialización inteligente RIS3, que marca cuatro áreas de actuación preferente con las que intentamos focalizarnos para tener un efecto con mayor impacto y mayores sinergias. Estas áreas son Industria, Energía limpia y sostenible, Alimentación y Salud. Son los cuatro verticales en los que encajan todos los proyectos y todas las empresas que están colaborando en BIND.

¿Y de qué tipo de proyectos estamos hablando? 

Sin entrar en muchos detalles, podríamos hablar de proyectos enfocados hacia controles de calidad a través de visión artificial, interacción entre personas y máquinas por mediación del procesamiento del lenguaje, almacenamiento de energías limpias, gemelos digitales para reducir tiempos de producción o, en el ámbito médico, por ejemplo, la digitalización de los dispositivos… De ese tipo de proyectos, iniciativas y soluciones tecnológicas estamos hablando.

Soluciones que se nutren de tecnologías con las que estas startup están implementándose en las grandes corporaciones de Euskadi, ¿no?

Es verdad que a lo largo de estos seis años hay diferentes tecnologías que se encuentran en el Top y otras que van fluctuando, pero la realidad es que en estos momentos todo lo que tiene que ver con la gestión del dato, inteligencia artificial, IoT (Internet of Thing) o Big Data son las tecnologías más demandadas. Ahora bien, en segundo lugar y siempre en una posición destacada dada la importancia que tiene la Industria para Euskadi, también ha asumido cada vez con mayor fuerza todo lo que tiene que ver con la robótica, la realidad virtual y aumentada o la nanotecnología. Son tecnologías de última generación con las que pretendemos garantizar una industria competitiva, limpia y sostenible que, además, dé negocio a nuestras startups.

En ese ánimo por seguir acercando intereses e impulsando nuevas fórmulas de colaboración el pasado año se puso en marcha desde BIND una nueva iniciativa, SME Connection, para impulsar la transformación digital y la competitividad de las PYMES vascas… ¿Los resultados han sido los esperados?

Lo cierto es que estamos muy contentos con el proceso y eso que estábamos con una cierta prevención porque somos conscientes de que para la pyme, que en nuestras políticas es una de nuestras obsesiones, es difícil acceder siempre a nuevos procesos, con lo cual teníamos esa cierta prevención… Sin embargo, con la colaboración de cuatro clústers (Máquina Herramienta, Energía, Medioambiente y Automoción) hemos llegado en un primer momento a tener más de 22 pymes que han seguido todo el proceso y al final 14 de ellas están poniendo en marcha proyectos con 12 startups, con lo cual, por un lado, abrimos también el espectro a las pymes y, por otro, seguimos dando negocio y nuevas oportunidades.

¿Cuáles son las pymes que han seleccionado esas startups?

Las pymes que pondrán en marcha esos potenciales proyectos disruptivos son Eldu, Azpiaran, Ekide, Garita Flexix, Trimek, Ingemat, Indumetal, Zabalgarbi, Agaleus, Dimeco, Ona, Lantek y Tivoly, mientras que las 12 startups seleccionadas han sido Kevo, Siali, Hupi, Ikustec, Inalia, Innovae, D&A, Sincroppol, Immersia, Dattium, Ironchip y Nuavis. Si todo transcurre según lo previsto, los primeros proyectos se empezarán a desarrollar ahora y el resto se pondrán en marcha en los próximos meses.

¿Han tenido que superar algún filtro?

Todas las startups seleccionadas deben desarrollar nuevas tecnologías aplicadas al sector industrial, disponer de un producto o servicio que pueda ser visto, testado, probado, o que incluso ya esté disponible en el mercado y no tener más de ocho años de antigüedad.

¿Tiene la sensación que de un tiempo a esta parte la especialización en cada uno de los proyectos que se ponen en marcha alcanza unos niveles extraordinarios?

Voy a empezar por decir una obviedad y es que vivimos en un momento de incertidumbre donde se da por descontado que hay que seguir planificando y teniendo estrategias, pero en cualquier momento puede suceder cualquier cosa que puede desbaratar toda esa calificación y a veces las organizaciones, sean grandes o pequeñas, son bastante poco ágiles a la hora de adaptarse a esas novedades que existen en el mercado. Por eso en este sentido poder colaborar, interactuar y dar rienda suelta a la innovación abierta, e incorporar a empresas y  organizaciones pequeñas más ágiles que te permiten esas disrupciones, pues es algo que efectivamente también estamos detectando cada vez mucho más necesario. Pero insisto, la empresa es muy lista y solamente abraza aquello que de verdad le ayuda a tener impacto y mejor cuenta de resultados. Y nosotros como Administración creemos que tenemos que empujar y apoyar al máximo este tipo de procesos

Hablando de este sistema vasco de emprendimiento, creemos que su Departamento y SPRI han puesto en marcha una actualización de una plataforma que también está funcionando muy bien en los últimos años como UP Euskadi… ¿En qué ha consistido?

En esta vida es importante ser pero también parecer y a veces en Euskadi pecamos de prudencia en este sentido, de ser más de hacer que de presumir en el buen sentido de la palabra… No digo que UP Euskadi sea una plataforma para presumir sino para visibilizar y poner en valor el potencial del ecosistema tecnológico de emprendimiento. Ya trabajábamos en ello desde el origen de la plataforma pero con esta nueva vuelta de tuerca tenemos más de 900 startups, inversores, aceleradores, universidades que conforman un ecosistema muy importante de cada al medio-largo plazo.

 

 

 

 

Fuente de la noticia: www.spri.eus